Los enlaces guays no caducan

De momento me está gustando el cambio del software de mi página web a WordPress. Puedo darle a lo de escribir todos los días un rato si me apetece sin encender mi ordenador, accediendo al wp-admin (el panel de control) directamente desde mi iPad.

Cuando la semana pasada hice el reboot, tiré abajo todo el sitio web y levanté otro completamente en blanco. A primera vista parece que estoy aniquilando y eliminando de internet todo lo que he escrito en los últimos 6 años con el viejo software de mi web. Pero en realidad no. No me gusta el link rotting, y por supuesto en mi sitio web no se va a tolerar link rotting.

Por eso cuando la semana pasada cambié el software de mi web pasé tanto tiempo configurando reglas en el proxy inverso que tiene la máquina que sirve www.danirod.es y otros 6 sitios web. (Se entiende ahora por qué a principios de año metí un Traefik para que me intentase echar una mano y no perder la cabeza.)

Si sigues un enlace viejo a www.danirod.es, como el que puedes tener en marcadores desde ni se sabe cuánto, o el que puedes encontrar en algún tweet viejo, o en un buscador, ese enlace seguirá funcionando y enseñando contenido, incluso aunque haya sido barrido con el cambio de software. Haz la prueba, mira qué enlace tan sexy y numérico escrito en 2019 tengo por aquí: https://www.danirod.es/2019/084/1553504854.

Un enlace a algo que haya publicado en esta página nunca puede dar HTTP 404. Si se ha escrito, tiene que estar. Como mucho, puede haber cambiado de dirección URL. De modo que si finalmente no “devuelvo” el nuevo software de mi web y sigo usando WordPress, una vez traiga el historial con todo lo que escribí en años anteriores, mantendré una tabla de traducción para que visitar el enlace que he pasado antes te mande a la nueva dirección del post.