Dejavú

Tengo miedo.

El postureo de la privacidad

Parecía que con la marcha de Reino Unido de la Unión Europea, nos ibamos a librar por un tiempo de propuestas de ley que restrinjan la privacidad en el cifrado de datos. Pero un artículo publicado en la web de la EFF sugiere que Europa estaría preparando una posición pública al respecto del cifrado de las comunicaciones, y que no sería precisamente favorable.

In late September, Statewatch published a note, now being circulated by the current EU German Presidency, called “Security through encryption and security despite encryption”, encouraging the EU’s member states to agree to a new EU position on encryption in the final weeks of 2020.

While conceding that “the weakening of encryption by any means (including backdoors) is not a desirable option”, the Presidency’s note also positively quoted an EU Counter-Terrorism Coordinator (CTC) paper from May (obtained and made available by German digital rights news site NetzPolitik.org), which calls for what it calls a “front-door”—a “legal framework that would allow lawful access to encrypted data for law enforcement without dictating technical solutions for providers and technology companies”.

Lejos de querer distanciarse de la posición de Estados Unidos o China, parece que al final Europa quiere ser como el resto y declarar su particular guerra a las matemáticas, incluso después de haber puesto leyes tan complejas y extrañas para proteger la privacidad de sus ciudadanos en los últimos 10 años como la famosa ley de cookies o la ley GDPR. ¿Resultará que al final lo de la privacidad es un postureo?

¿Habrá correlación con esa inquietante obsesión que ha adquirido ahora el gobierno español con intentar hacer redes como WhatsApp o Telegram interoperables, o que cedan a ser usadas para enviar mensajes de emergencia pública (en vez de usar la función de difusión de celda que todos los teléfonos inteligentes tienen de forma nativa sin depender de aplicaciones concretas…)?

El bochorno madrileño

Poniéndome al día con las noticias de ayer mientras desayuno, parece que el gobierno kamikaze de la Comunidad ha cedido un poco. Hoy el gobierno central va a proponer medidas para la capital y, de nuevo, tratar a la capital como el resto del país era injusto, pero tratar al resto del país igual que a la capital no. [Relaccionado]

Habrá que ver hoy qué medidas proponen (bonita palabra, luego a ver cuántos días tardan en aplicarse esas propuestas; ni que tuviésemos prisa por controlar la epidemia ni nada… 🙄), pero doy por hecho que acertaré en mi porra de ayer: confinamiento perimetral, como se ha hecho hasta ahora en el resto del país.

Y es que sí, mientras todas las noticias las ocupa la Comunidad de Madrid, en el resto del país la vida sigue. Cuando un municipio o una comarca se complica, se cierra de forma perimetral y con condiciones para trabajar o estudiar. Volvió a pasar ayer mismo en Castilla y León. Y sin ver tantos berridos con cada cierre, no sé si porque no son “noticiosos”, o porque o se nadies se queja.

Así que al final, uno lo que siente es un poco de bochorno por la mala gestión y un poco de vergüenza ajena por el mal comportamiento de su comunidad. La política identitiaria de la Comunidad de Madrid nunca ha ido conmigo. No me considero madrileño, en parte porque ese folclore identitario se reduce a fiestas locales del municipio de Madrid. Sin embargo, lo que sea que regulen a nivel comunitario no deja de afectarme igual que al resto, así que al final me tengo que preocupar igualmente.

Estaría bien en algún momento buscar o hacer una recopilación de: municipios o regiones del país que han sido confinados desde el 21 de junio; duración final del confinamiento los que hayan dejado de estarlo; efecto directo en la incidencia (cuánto tarda en notarse el efecto del cierre en los datos de contagios que reporta).

La paz que precede a la tormenta

El ambiente esta mañana a la hora de correr era inusualmente silencioso. Incluso al terminar el entrenamiento, poco después de las 8:00. Un par de coches, un par de jóvenes yendo a clase. Vale, el parque por el que estos días estoy corriendo a modo de ensayo por lo que pueda pasar hoy está un poco apartado de las calles, pero en días anteriores había más ruido a esta hora. Mochilas de carro llevadas por niños pequeños, personas mayores caminando solas cuyo único ruido es el del bastón.

Hoy podrían venir curvas en las noticias. No lo sé. Son las 9:20 cuando estoy escribiendo esto. El gobierno de la Comunidad sigue sin hacer nada, y el gobierno nacional sigue amenazando con intervenir. Aquí mi predicción de mierda. Fallaré, pero da igual, porque después de todo soy un don nadie anónimo. O acertaré, y en ese caso dará igual porque era demasiado obvio.

No hay dinero para cerrar. Entonces no se va a poder cerrar a cal y canto por el momento. Si aplican restricciones a más sitios, tendrán que ser como las que se han visto hasta ahora en el resto del país, perimetrales y con permiso para trabajar.

No van a cerrar los colegios por el momento. Después de la narrativa repentina que llevan dando desde agosto de “los colegios son seguros, los niños ya no son peligrosos”, un cierre completo sería un fracaso. Además, un cierre de los colegios significaría problemas para que los padres vayan a trabajar, y no queremos eso. Así que todo el mundo a trabajar.

Hace unos días el BOCM recomendó no salir de casa en toda la región si no era necesario. Pero no van a cerrar los bares ni los restaurantes. Ni las casas de apuestas. De modo que sería absurdo prohibir a la gente que, por ejemplo, salga a caminar a diario si le apetece o a hacer deporte, como han podido seguir haciendo en el resto de Europa Occidental y EEUU, incluso en primavera.