iOS 14 y el descubrimiento de widgets

Los widgets son una de las novedades de iOs 14 y iPadOS 14. Son como los widgets que Android lleva teniendo desde el principio de los tiempos, porque muestran cosas y permiten interactuar con el contenido de una app desde la pantalla de inicio sin llegar a abrir la app.

A diferencia de los widgets de Android, no son todo lo interactivos que podrían ser, y aparentemente es una decisión intencional por parte de Apple que no puedan tener botones concretos dentro del widget, sino que pulsar el widget debe limitarse a abrir la app. (Qué conveniente eran los widgets de Android para controlar el estado del wifi, GPS y silencio antes de que existiese el centro de control en la bandeja de notificaciones…)

Una de las cosas buenas que tienen los widgets de iOS es la uniformidad en su aspecto. Incluso a pesar de que en iOS 14 ahora los usuarios tienen vía libre para personalizar la posición y los iconos de su pantalla de inicio, el aspecto de los widgets no puede ser cualquiera, sino que un widget puede elegir entre tres tamaños fijos: 2×2, 4×2 y 4×4. Además, todos los widgets tienen la misma forma de rectángulo con las esquinas redondeadas, y no son forma libre como podrían haberlo sido en Android.

Una lista de widgets
Widgets disponibles en mi iPad ahora mismo.

Sin embargo, una de las cosas malas es el descubrimiento. Uno puede pensar que cuando se instala una aplicación que trae widgets, cómo pasaba en Android, esos widgets están automáticamente disponibles desde la lista de widgets que sale al personalizar la pantalla de inicio.

Pero es que esto no es así. Para que una aplicación pueda exponer sus widgets, debe ser abierta antes. Esto va en la misma línea de normas como que una aplicación no puede generar notificaciones (ni pedir permiso para generarlas) si nunca ha sido abierta.

El problema es que iOS 14 es relativamente reciente y todavía hay aplicaciones sacando actualizaciones para meter widgets. Cada semana hay una aplicación nueva, y a falta de un sistema fiable en iOS que te anuncie qué aplicaciones han sido recientemente actualizadas, la única forma conveniente es abrir la AppStore y ver la lista de aplicaciones instaladas, donde se ordenan por fecha de ultima actualización. A partir de ahí, puede que algunas aplicaciones anuncien en sus notas de versión que ahora tienen widgets (no todas lo harán), y para las que no lo hagan, abrir una a una cada app y luego ver si han volcado widgets nuevos en el sistema de personalización. ¡Claramente no es conveniente!

Sobre los dark patterns de los modales de cookies

Los diálogos de consentimiento de cookies que tienen algunas páginas web están específicamente diseñados para ser confusos y configurarlos en modo opt-in completo si no se presta demasiada atención dónde se está haciendo clic.

A modo de ejemplo, este es el banner de cookies que muestra Menéame.net. El botón Acepto está coloreado de naranja y es el que más destaca, pero sólo el enlace Más opciones permite cambiar los ajustes de cookies.

Banner de cookies
El botón Acepto está más destacado, pero al pulsarlo se consiente a todo lo que avisa la política de privacidad que hará con las cookies de seguimiento.

Si hago clic en Más opciones puedo cambiar la configuración de cookies permitidas y la configuración de socios autorizados a recibir cookies de seguimiento. Sin embargo, tengo que ser extremadamente cauto con la forma en la que guardo mis opciones.

Modal de cookies
El modal de configuración antes de pulsar Acepto.

El botón más destacado en el modal es Acepto, mientras que el botón Guardar y salir aparece de una forma discreta a su lado. Como es de imaginar, pulsar Acepto enciende de nuevo todos los permisos antes de guardar y cerrar los cambios del modal, por lo que si mecánicamente pulsas ese botón al ser el más visible del modal, no habrá servido de nada y habrás vuelto a activar todas las cookies, como se puede comprobar desde el pie de página del sitio web cuando pulso el enlace Privacidad para volver a desplegar el modal.

Modal de cookies
El modal de configuración después de pulsar Acepto

Todo esto entra en la categoría del diseño deceptivo y los dark patterns. Diseños de interfaz de usuario intencionalmente mal hechos con el fin de confundir a un usuario no experto para forzarlo a tomar decisiones confusas o con las que no pueda estar de acuerdo, como lo de pedir la tarjeta de crédito antes de iniciar una prueba de 30 días de una aplicación no servicio, y suscribirse automáticamente si no se cancela antes de que acabe la prueba.

Enlaces (2020-09-27 / 2020-10-03)

Vídeos de YouTube que me han interesado últimamente:

Cosas que he visto últimamente circulando por mi RSS:

Ha reflotado por HN un artículo de 2019 en el que hacen ingeniería inversa a un juego de simulación tipo Sim City hecho en Corea del Norte. A partir del análisis, infieren cosas interesantes sobre el desarrollo tecnológico de Corea del Norte, como el hecho de que Android se ha vuelto un sistema operativo popular en el país, y que incluso existe una cultura local de la piratería informática; aunque lo más probable es que la tecnología realmente proceda de China.

En Nueva York siguen habilitando calles para que los bares instalen sus terrazas durante el invierno. Me estoy acordando ahora de cómo el invierno pasado le ibamos a declarar la guerra a los braserillos de exterior, porque era muy poco ecológico pretender mantener las terrazas en invierno (o al menos por eso recuerdo que me parecía un concepto abominable). Sin embargo, la ciencia cada vez tiene más claro que los aerosoles son un vector de infección importante, así que igual si este invierno queremos hacer vida, resulta necesario seguir buscando estar en espacios al aire libre, como en verano, en vez de estar en interiores rodeados de gente desconocida cuyo estado de salud desconocemos, aunque sea a costa de sacar los abrigos más gordos que tengamos del armario.

Un rando de internet ha conocido esta semana el precio de los 15 minutos de fama cuando reveló en Twitter y YouTube que ha logrado recompilar Windows XP y Windows 2003 a partir de las fuentes que se filtraron la semana pasada, ganando internet por un día. Los vídeos no duraron mucho, porque han recibido un DMCA de Microsoft y ahora están dados de baja. En el momento de escribir esto, su cuenta de Twitter está protegida, así que asumo que la cosa no ha ido bien.

Los enlaces guays no caducan

De momento me está gustando el cambio del software de mi página web a WordPress. Puedo darle a lo de escribir todos los días un rato si me apetece sin encender mi ordenador, accediendo al wp-admin (el panel de control) directamente desde mi iPad.

Cuando la semana pasada hice el reboot, tiré abajo todo el sitio web y levanté otro completamente en blanco. A primera vista parece que estoy aniquilando y eliminando de internet todo lo que he escrito en los últimos 6 años con el viejo software de mi web. Pero en realidad no. No me gusta el link rotting, y por supuesto en mi sitio web no se va a tolerar link rotting.

Por eso cuando la semana pasada cambié el software de mi web pasé tanto tiempo configurando reglas en el proxy inverso que tiene la máquina que sirve www.danirod.es y otros 6 sitios web. (Se entiende ahora por qué a principios de año metí un Traefik para que me intentase echar una mano y no perder la cabeza.)

Si sigues un enlace viejo a www.danirod.es, como el que puedes tener en marcadores desde ni se sabe cuánto, o el que puedes encontrar en algún tweet viejo, o en un buscador, ese enlace seguirá funcionando y enseñando contenido, incluso aunque haya sido barrido con el cambio de software. Haz la prueba, mira qué enlace tan sexy y numérico escrito en 2019 tengo por aquí: https://www.danirod.es/2019/084/1553504854.

Un enlace a algo que haya publicado en esta página nunca puede dar HTTP 404. Si se ha escrito, tiene que estar. Como mucho, puede haber cambiado de dirección URL. De modo que si finalmente no “devuelvo” el nuevo software de mi web y sigo usando WordPress, una vez traiga el historial con todo lo que escribí en años anteriores, mantendré una tabla de traducción para que visitar el enlace que he pasado antes te mande a la nueva dirección del post.

Sobre el naming peculiar del Apple Pencil

Estoy empezando a ver reviews del nuevo iPad de 8ª generación (el que presentaron el mes pasado) colándose por mis aplicaciones de noticias, y por supuesto les estoy echando un vistazo.

Es un poco pronto para cambiar de iPad. Mi iPad de 6ª generación funciona como el primer día, pero ahora que estoy adoptando un estilo de vida digital “iPad primero, PC después”, considero que es importante estar al día sobre los modelos que tiene a la venta (el normal, el Air y el Pro), para que cuando llegue el momento de hacer un cambio, sepa cuál tiene los casos de uso más aproximados a mi forma de usarlos.

Una de las cosas que más me llama la atención es que el nuevo iPad utiliza un Apple Pencil de 1ª generación, pese a que desde hace bastante tiempo, los modelos de iPad Pro usan un Apple Pencil de 2ª generación.

El Apple Pencil de 1ª generación es completamente cilíndrico, así que si lo sueltas sobre la mesa lo más probable es que ruede. Se carga por Lightning, enchufándolo directamente al puerto Lightning de la tablet. El Apple Pencil de 2ª generación tiene carga inalámbrica y se carga simplemente pegándolo magnéticamente al borde del iPad.

Sin embargo, tampoco entiendo esta estrategia de naming. Llamar 1ª generación y 2ª generación a unos dispositivos que tienen unos ciclos de vida paralelos resulta raro. A priori suena como si el Pencil de 1ª generación estuviese obsoleto, cuando realmente es un dispositivo actualizado y necesario para poder utilizar un Pencil con una tablet más reciente que algunas de las que ya usan un Pencil de 2ª. No sé por qué se han inclinado por esta nomenclatura en vez de llamarlos de otra forma. Apple Pencil A y Apple Pencil B, o Apple Pencil y Apple Pencil Pro. A Apple le gusta mucho jugar con este tipo de naming, estoy convencido que hubiesen sacado algo similar.

Apple Pencil enchufado al puerto Lightning
Una manera de cargarlo un poco peculiar, pero por suerte esta abominación sólo tiene que ser presenciada los 30 minutos que tarda en estar cargado.

Sea como sea, me encanta mi Pencil de 1ª generación. Al principio dudaba sobre si sería una inversión rentable o tirar el dinero en un stylus muy caro, pero claramente esto no es un stylus, es algo más. No sé como funciona y cómo la pantalla sabe cuándo la toco con el dedo o con el lápiz, incluso si lo hago a la vez, pero hace una magia que me gusta mucho.

Septiembre de 2020 en lo deportivo

En septiembre de 2020 he salido a correr 11 veces sumando 102 kilómetros.

Es el mejor mes desde el fin del primer confinamiento, cuando empecé de cero al haber perdido toda mi forma física. También es el mes en el que menos problemas para respirar he tenido mientras hago ejercicio. Las diferencias de este mes son:

  • Me propuse este mes volver a hacer 10 carreras de 10 kilómetros, como hice en 2019. Orientativamente, por eso salen 11. Sin embargo, darle progreso al mes, en vez de simplemente «correr por correr», me ha ayudado bastante a volver a empezar.
  • He vuelto a activar la voz que cada kilómetro te recuerda cómo vas por los auriculares. También le da progreso y me ayuda a dosificar el esfuerzo.
  • He dejado de usar mi mochila de running y me he comprado una riñonera para guardar la mascarilla mientras corro. Llevo años usándola sin problema, pero tengo la sensación de que me ha empezado a estrangular el pecho. Sea mi imaginación o no, con riñonera ya no noto dolor.

Esta gráfica muestra mi progreso anual. Es una mierda, pero no sé usar Apple Numbers y menos en iPadOS. En bandas azules, las distancias hechas por sesión. El volumen verde representa mi inercia (la suma de los kilómetros corridos en los últimos 7 días; más de 7 días sin correr pone en peligro mi forma física). La línea roja es la suma de kilómetros hechos en 2020.

Gráfica de ejercicio de septiembre 2020
Gráfica de ejercicio de septiembre 2020

Para octubre: mi intención es repetir otro 10×10 salvo que se produzca un cierre absoluto (que no parece el caso). En caso de que se me prohiba salir del límite del municipio, este mes he ensayado itinerarios alternativos por algunos de los parques que tengo cerca de casa en los que si doy suficientes vueltas alcanzo los 10 km. Cruzo los dedos para que no tenga que tener que usarlos, porque es mucho más divertido correr en línea recta que dar vueltas.

El bochorno madrileño

Poniéndome al día con las noticias de ayer mientras desayuno, parece que el gobierno kamikaze de la Comunidad ha cedido un poco. Hoy el gobierno central va a proponer medidas para la capital y, de nuevo, tratar a la capital como el resto del país era injusto, pero tratar al resto del país igual que a la capital no. [Relaccionado]

Habrá que ver hoy qué medidas proponen (bonita palabra, luego a ver cuántos días tardan en aplicarse esas propuestas; ni que tuviésemos prisa por controlar la epidemia ni nada… 🙄), pero doy por hecho que acertaré en mi porra de ayer: confinamiento perimetral, como se ha hecho hasta ahora en el resto del país.

Y es que sí, mientras todas las noticias las ocupa la Comunidad de Madrid, en el resto del país la vida sigue. Cuando un municipio o una comarca se complica, se cierra de forma perimetral y con condiciones para trabajar o estudiar. Volvió a pasar ayer mismo en Castilla y León. Y sin ver tantos berridos con cada cierre, no sé si porque no son “noticiosos”, o porque o se nadies se queja.

Así que al final, uno lo que siente es un poco de bochorno por la mala gestión y un poco de vergüenza ajena por el mal comportamiento de su comunidad. La política identitiaria de la Comunidad de Madrid nunca ha ido conmigo. No me considero madrileño, en parte porque ese folclore identitario se reduce a fiestas locales del municipio de Madrid. Sin embargo, lo que sea que regulen a nivel comunitario no deja de afectarme igual que al resto, así que al final me tengo que preocupar igualmente.

Estaría bien en algún momento buscar o hacer una recopilación de: municipios o regiones del país que han sido confinados desde el 21 de junio; duración final del confinamiento los que hayan dejado de estarlo; efecto directo en la incidencia (cuánto tarda en notarse el efecto del cierre en los datos de contagios que reporta).

La paz que precede a la tormenta

El ambiente esta mañana a la hora de correr era inusualmente silencioso. Incluso al terminar el entrenamiento, poco después de las 8:00. Un par de coches, un par de jóvenes yendo a clase. Vale, el parque por el que estos días estoy corriendo a modo de ensayo por lo que pueda pasar hoy está un poco apartado de las calles, pero en días anteriores había más ruido a esta hora. Mochilas de carro llevadas por niños pequeños, personas mayores caminando solas cuyo único ruido es el del bastón.

Hoy podrían venir curvas en las noticias. No lo sé. Son las 9:20 cuando estoy escribiendo esto. El gobierno de la Comunidad sigue sin hacer nada, y el gobierno nacional sigue amenazando con intervenir. Aquí mi predicción de mierda. Fallaré, pero da igual, porque después de todo soy un don nadie anónimo. O acertaré, y en ese caso dará igual porque era demasiado obvio.

No hay dinero para cerrar. Entonces no se va a poder cerrar a cal y canto por el momento. Si aplican restricciones a más sitios, tendrán que ser como las que se han visto hasta ahora en el resto del país, perimetrales y con permiso para trabajar.

No van a cerrar los colegios por el momento. Después de la narrativa repentina que llevan dando desde agosto de “los colegios son seguros, los niños ya no son peligrosos”, un cierre completo sería un fracaso. Además, un cierre de los colegios significaría problemas para que los padres vayan a trabajar, y no queremos eso. Así que todo el mundo a trabajar.

Hace unos días el BOCM recomendó no salir de casa en toda la región si no era necesario. Pero no van a cerrar los bares ni los restaurantes. Ni las casas de apuestas. De modo que sería absurdo prohibir a la gente que, por ejemplo, salga a caminar a diario si le apetece o a hacer deporte, como han podido seguir haciendo en el resto de Europa Occidental y EEUU, incluso en primavera.

La edad dorada del modding

Esta semana ha sido noticia la filtración del código fuente de Windows XP (y de otros productos de Microsoft) en internet. Multitud de interesados y periodistas se han metido a mirar en las tripas en busca de tesoros y, por supuesto, los trofeos han tardado poco en salir.

Entre carpetas, han hallado un tema visual para Windows XP basado en el viejo diseño que tenía el primitivo MacOS X de Apple. Este tema es inédito porque nunca vio la luz (se trataría de una versión interna y primitiva, e imagino que el departamento legal ni querría saber nada de él), ya que lo que el resto asociamos a Windows XP es su famoso diseño y colores, Luna.

Captura de pantalla de Windows XP
Luna. (Wikimedia Commons)

Todo esto me hizo recordar los buenos tiempos que nos dejó la década pasada hace tres lustros la personalización. Recuerdo haber tenido que reinstalar mi sistema operativo en multitud de ocasiones después de haber sobado tanto algunas de las DLLs del sistema que ni el propio Windows las reconocía como suyas.

Que Microsoft tuviese su propia versión interna de un tema tipo Aqua es llamativo, porque también es uno de los primeros riceos que recuerdo de mi máquina, tanto en Windows como en Linux, donde las opciones eran aún más grandes. Pero, evidentemente, también recuerdo el Vista Transformation Pack, para aparentar que «no es tan vieja mi máquina, puede parecer moderna». Y, años después y paradojas de la vida, la Clasic Shell para hacer que mi máquina no pareciese tan moderna en los días de Windows 7.

El modding de sistemas operativos y la personalización radical del sistema realmente es una idea tan vieja como los propios sistemas operativos. El Winamp Skin Museum, que apareció en foros hace ahora un par de semanas, es un buen testimonio de las posibilidades de personalización de finales de los 90 a principios de los 2000. O sea, no es una cosa reciente.

Sin embargo, el modding de la década de los 2000s llega en un punto interesante en el que internet se ha expandido lo suficiente como para crear nuevas comunidades en el contexto de las primeras redes sociales. Conexiones a internet más rápidas y más y mejores herramientas de diseño gráfico que lo que había antes. Y a la vez, en esa época los sistemas operativos todavía permitían cierto grado de personalización debido a la falta de restricciones y medidas de seguridad como las que traen hoy en día. En Twitter y Mastodon, la cuenta @osxthemes publica capturas de pantalla con temas para MacOS X, donde también hubo una época en la que esto también era posible.

Hoy en día, la personalización sigue estando ahí, pero cada vez está más arrinconada. Aún hoy, como en los viejos tiempos, siguen existiendo versiones de UXTheme para Windows 10. Sin embargo, tanto Windows como macOS tienen medidas de seguridad mucho más estrictas para impedir que se hagan modificaciones no autorizadas al sistema operativo. Siempre en nombre de la seguridad y de evitar malware, aunque sea a costa de impedirte como administrador de tu ordenador tocar dentro de ciertas carpetas privilegiadas.

Supuestamente, el mundo GNU/Linux sigue siendo más liberal con la modificación, pero la última vez que usé GNOME seguía teniendo que dar demasiados clics para poder escapar de la influencia de Adwaita (a pesar de que haya mejorado muchísimo estéticamente respecto a las primeras versiones). Otros entornos de escritorio opinionados, como Pantheon, también son igual de reservados a la hora de permitir hacer cambios a su interfaz.

Por supuesto, hoy día mis intereses han cambiado y ya no le doy tanta importancia a esto. Cuando tengo que sentarme a trabajar con un ordenador, lo único que quiero es completar mis tareas en la menor cantidad de tiempo. No le presto atención ni al tema que esté usando, ni siquiera a los temas de colores o las tipografías con las que escribo en mis entornos de programación. Sin embargo, no puedo evitar pensar en que he tenido suerte creciendo en una época en la que sí se dieron las condiciones para que, de verme interesado por lo de modificar el aspecto de mi máquina, haya tenido las herramientas y el permiso por parte de mi propia máquina para poder llevar esa creatividad al límite, aunque el precio a pagar fuese tener que formatear el sistema después de casi romperlo.